Hace algunos años vimos como salió al mercado la primera impresora en tres dimensiones, pero para aquellos tiempos no causó el revuelo que se podría esperar. Era la primera vez que veíamos a una maquina crear un objeto a partir de un boceto, así sin más, sin grandes complicaciones, pero eso no fue objeto de sobre salto.
Hoy vemos como sale al mercado un primer prototipo de esta impresora pero con la habilidad de hacer partes reales y funcionales del cuerpo humano y se encienden las alarmas. Ya no estamos hablando de que los científicos están jugando a ser Dios, sino que lo están logrando. Están logrando con esta máquina hacer partes del cuerpo humano a diestra y siniestra, con u n procedimiento, que nuevamente, es muy sencillo.
Para mí, la primera alarma que se encendió fue la de la seguridad, pues imagínate que cualquier persona tenga acceso a esta máquina; seria, según mi opción un desastre. Ya me imagino yo a los cerrajeros sabadell reforzando las puertas de las edificios donde se encuentran estas máquinas para restringir en acceso.
Sin dudas, el acceso a estos inventos debe ser restringido, más que nunca la labor del cerrajero el clot es de suma importancia, pues en verdad estamos hablando de un tema delicado. Y no es que alguien vaya a lograr grandes cosas al reproducir un dedo o una oreja humana, pero uno nunca sabe que aberraciones puedan surgir del mal uso de estas herramientas.
La segunda alarma, sin dudas, es una alarma social, casi cultural y religiosa, pues como ya ha quedado claro, es como jugar a ser dios. Si estos órganos en verdad funcionan, la vida del ser humano podría alargarse mucho, y esa sería una evolución interesante, mas no estoy seguro de que sea conveniente.
Todo ser humano, según a religión, tiene un tiempo en la tierra y tratar de luchar contra eso puede tener sus repercusiones.
Ahora bien, existe una tercera alarma que se contradice con la segunda, pues si bien es cierto que usar esta tecnología para mejorar la vida del hombre a priori me parece absurdo, también es cierto que muchas personas mueren esperando algún trasplante; esta máquina podría ser la solución efectiva.
Se hecho, es probable que se use esta máquina con fines estéticos, de lo cual prefiero no hablar, pues eso es cuestión de cada uno de nosotros.
Lo más increíble de la impresora es que la tinta es especial, me refiero, aquí los órganos no son de plástico o algo por el estilo, son órganos de material orgánico funcional. Yo supongo que los científicos han logrado combinar los elementos de la piel en la proporción correcta y que esa es la materia prima para estas impresoras.